martes, 5 de agosto de 2014
Instrucciones para el futuro
Su rostro inmóvil ondea luz y esperanza, refractada sobre unos ojos que me miran con severidad.
Hago lo mejor que puedo.
Hago lo mejor que puedo.
Recae el recuerdo de las vírgenes que susurran cánticos fríos alrededor de una piedra blanca. El viento hela como un río al que te sumerges desnudo, y cuatro jóvenes danzan con sus pies y manos alborotando el aire nocturno.
No lo hagas.
No trasciendas.
Me quedaría tan solo. Olvidado.
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Prosa Poética y demás
domingo, 3 de agosto de 2014
El camino hacia ti
Hablarte es demostrar que sigo a flote.
Si en ella pienso, las paredes se esconden y el camino a su encuentro lo vuelven llano y directo.
Hablarte es demostrar el ansia que escondo.
Cuando nuestras bocas apartadas y nuestros ojos se reencuentren, cuando el aire frío abandone nuestros cuerpos y en la mente ahonde un sólo pensamiento, te hablaré. Te hablaré del tiempo perdido y de lo que vi en ti a cada instante: situaciones, sueños, detalles. Cantaré para ti las horas de ausencia y perseguiremos juntos nuevos tiempos.
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Prosa Poética y demás
jueves, 31 de julio de 2014
Tratado de la verdad
No puedo decirte que cada mañana al despertar, la primera idea o pensamiento que nada en la superficie se trata de ti. Sería mentira; me despierto tarde. Y además, ¿cómo vas a creerme? No hay razones. Cómo explicarte que en cada alegría me decepciona no poder contarte.
No puedo decirte porque no vas a creerme, y aunque lo hicieras, aunque
me creyeras, nada cambiará. No me aguarda un premio al final de tanto llanto y
todos estos años reflejarán mi ingenuidad. Mis secretos son ceniza en el
viento: Los muertos y los desinteresados actúan igual ante las palabras
sinceras.
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Prosa Poética y demás
viernes, 31 de enero de 2014
Trabajo Nocturno
Cuando me dijeron que
la gran dicha, aquella oportunidad exclusiva de trabajar en el
Oxxo, era una oportunidad con restricciones:
«Sólo tenemos disponible en el turno nocturno», se me encogió el estómago.
—Me parece
bien.
—¡Excelente!
¿Cuándo puede comenzar?
—Lo más pronto
posible.
El lunes a las siete
ya lustraba mis zapatos.
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Narraciones Cortas
jueves, 26 de diciembre de 2013
Isla Metáfora
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Inconclusas
domingo, 17 de noviembre de 2013
La lámpara brillante
Soñé situaciones que me pusieron a razonar las ideas más pequeñas y las más grandes, tantas posibilidades. Cualquier mente elevada podría discernir, calcular y decir que no tenían pies ni cabeza; negar por completo el amplio espectro de sutiles interpretaciones que allanaban mis deseos, como queriendo borrarlos, destruir cada sólida idea que en mí habitaba sobre nosotros.
Más poderoso que el viento más fuerte
Más destructivo que el terremoto más violento.
Todo intentando destruir al pilar.
Cada hermosa vida que cree me pareció, por momentos, años perdidos de invalora ignorancia. Entonces me entraban ganas de llorar.
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martes, 15 de octubre de 2013
Baile de Epifanía
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Prosa Poética y demás
Perdiendo la Fe en mí.
Timbran agudos los sonidos que perturban al oído, como delgadas navajas que viajan rápido hacia el centro. Oigo silbar al viento, queriendo llamar mi atención. "Esto ya lo conoces. De esto ya hemos hablado"
¡Y es cierto!
¡Pero aún hoy me siento morir! ¡No veo el cielo ni sus astros o a la luz llegar al prado!
Amor
Mi amor
A un cuarto de distancia la pared se torna blanca. Oigo sus palabras retumbar salir aulladas a mitad de las montañas, sueño imitación de la copia flagrante que en ventanas vieron.
Como maldiciones a un infante
Como las mentiras resguardadas que no salen.
Son ellas en su completa naturalidad, palabras secas que no valen nada.
Soy yo, en total ausencia del espectro al no hallar ese confort.
Agudas timbran y perturban mis oídos, lacerándome el ego, recibiendo aquella duda como vino y centeno, fracturando mi espíritu.
Perdiendo la Fe en mi.
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viernes, 9 de agosto de 2013
La visita del Domingo
Correcciones múltiples (Aunque seguro me dejé muchas otras que no vi.)
Garret salió de su casa pensando en las veces que uno tiene más suerte de la que merece. Cerraba la reja con las manos heladas, temblándoles de frío. Había llovido toda la tarde y a las 8 de la noche ya sólo caían unas gotas alargadas que causaban cosquillas a la cara. La cerradura parecía haber sufrido un cambio por el clima; cerrar estaba siendo extrañamente complicado, pero cuando por fin lo hizo, se volteó justo a tiempo para ver pasar un auto blanco. El pasajero (no el conductor) observó la casa admirado. Los rasgos de aquella persona se le hicieron familiares. La casa tenía un impacto visual muy poderoso. Parecía un pequeño castillo. Las paredes que daban a la calle tenían una textura rocosa y la reja gris galvanizada estaba formada de barras horizontales, que bien podrían usarse de escaleras. A la hora en que los padres van o vienen con sus hijos de la escuela, pocos pierden la oportunidad de intentar tragarse la casa con la mirada en el corto tiempo que les toma conducir frente a ella. El sujeto que había visto se parecía mucho a su mejor amigo. Cruzaron una mirada tan rápida que la duda de si era él o no nació de inmediato.
Garret salió de su casa pensando en las veces que uno tiene más suerte de la que merece. Cerraba la reja con las manos heladas, temblándoles de frío. Había llovido toda la tarde y a las 8 de la noche ya sólo caían unas gotas alargadas que causaban cosquillas a la cara. La cerradura parecía haber sufrido un cambio por el clima; cerrar estaba siendo extrañamente complicado, pero cuando por fin lo hizo, se volteó justo a tiempo para ver pasar un auto blanco. El pasajero (no el conductor) observó la casa admirado. Los rasgos de aquella persona se le hicieron familiares. La casa tenía un impacto visual muy poderoso. Parecía un pequeño castillo. Las paredes que daban a la calle tenían una textura rocosa y la reja gris galvanizada estaba formada de barras horizontales, que bien podrían usarse de escaleras. A la hora en que los padres van o vienen con sus hijos de la escuela, pocos pierden la oportunidad de intentar tragarse la casa con la mirada en el corto tiempo que les toma conducir frente a ella. El sujeto que había visto se parecía mucho a su mejor amigo. Cruzaron una mirada tan rápida que la duda de si era él o no nació de inmediato.
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martes, 6 de agosto de 2013
El Parto de Marzia
Lectura y correcciones rápidas.
La maestra había dado la orden de que los alumnos se pusieran de pie y desfilaran por el pasillo hasta llegar a las escaleras, y bajarlas. Había ordenado que fueran al salón de presentaciones, el salón Ps5, donde mostrarían en la pantalla del proyector el vídeo de un parto mientras lo explicaban a detalle. El día estaba como para asarse, diría Marzia si permaneciera más de medio segundo sin caminar bajo el sol. A paso acelerado se aproximaron los alumnos hasta la puerta del salón Ps5 para refugiarse en la sombra que el imponente edificio daba en dirección sur. Cuando Marzia entró, entre apretujones, se encontró con muchos grupos que habían llegado antes que el suyo. Ni si quiera podía ver bien la pantalla del proyector, que en ese momento estaba azul.
La maestra había dado la orden de que los alumnos se pusieran de pie y desfilaran por el pasillo hasta llegar a las escaleras, y bajarlas. Había ordenado que fueran al salón de presentaciones, el salón Ps5, donde mostrarían en la pantalla del proyector el vídeo de un parto mientras lo explicaban a detalle. El día estaba como para asarse, diría Marzia si permaneciera más de medio segundo sin caminar bajo el sol. A paso acelerado se aproximaron los alumnos hasta la puerta del salón Ps5 para refugiarse en la sombra que el imponente edificio daba en dirección sur. Cuando Marzia entró, entre apretujones, se encontró con muchos grupos que habían llegado antes que el suyo. Ni si quiera podía ver bien la pantalla del proyector, que en ese momento estaba azul.
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